Cuando te enfermes de COVID19

Vas a tener fiebre, mucha fiebre.
La fiebre más alta que te haya dado en tu vida.
No se va a parecer a las típicas fiebres de la gripe.

Vas a respirar despacito, como si te hubiesen puesto una esponja en la nariz.
Cuando trates de llenar los pulmones al inhalar fuerte vas a sentir que todavía te falta el aire. 



Y eso te va a asustar.
Vas a toser mucho. Tanto, que te vas a cansar hasta casi desmayarse.
Cada vez que lo hagas, te va a doler el pecho, los brazos, la espalda, los dedos de las manos, los pies.
Vas a tratar de agarrar aire por la nariz y no vas a poder.
Entonces, te voy a poner el oxígeno, el cual te va a quemar la entrada de la nariz y eso te va a doler aún más.


Y si no puedes superarlo, va a venir otro doctor y va a ponerte un par de tubos de media pulgada por la garganta hasta pasar los bronquios y llegar a los pulmones.
Eso se llama respirador artificial o ventilador.
Es molesto, y encima, no puedes hablar o comer.

Vas a estar solo en una habitación cerrada.
No podras tener a tu mamá, ni tu papá, ni a tus hijos que tanto amas, ni a tus hermanos; porque los vas a enfermar de lo mismo que te está matando a ti.

Te vas a sentir tan solo, que vas a empezar a llorar y vas a tener miedo de morir.
Empezarás a recordar a los que amas y llorarás.
Eso empeorara tu todo y tu falta de aire.

Si llegas a tener la suerte de ser hospitalizado, en caso de que te recuperes y sobreviva, o que lamentablemente fallezcas, tu y/o tu familia van a tener una deuda hospitalaria.

ES AHÍ CUANDO VAS A ENTENDER
¡ PORQUE TE DECÍAN #QuédateEnCasa!!!!!!!