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La diabetes pasó de matar a 40 mil personas en 2000 a más de 106
mil en 2016
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Que se definan y declaren ¿de qué lado están? ¿De la industria o
de la salud pública?
Una Ley General contra el
Sobrepeso y la Obesidad de la que derive un Programa Especial, con el fin de
garantizar la asignación de recursos y mecanismos formales de evaluación,
propuso la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA), a los cinco candidatos
presidenciales.
Luego de más de dos décadas
de entrega gubernamental a las decisiones de industrias de alimentos chatarra y
bebidas azucaradas, exigieron en sendas cartas a los contendientes: Andrés
Manuel López Obrador (Morena), Ricardo Anaya (PAN, PRD, MC), José Antonio Meade
(PRI, PVEM, PANAL), Margarita Zavala y Jaime Rodríguez Calderón,
independientes, que se definan y se declaren ¿de qué lado están? ¿De la industria
o de la salud pública?
Es archisabido el grave
problema que ocasiona este padecimiento del 70 por ciento de la población,
además la carga de diabetes y sus consecuencias, reiteraron Alejandro Calvillo
y Fiorella Espinoza, coordinadora de investigación en salud de El Poder del
Consumidor.
Los promotores recordaron
que en México el sobrepeso y la obesidad constituyen una epidemia que afecta a
7 de cada 10 adultos y 1 de cada 3 niños y adolescentes. La diabetes pasó de
matar poco más de 40 mil personas en el año 2000 a más de 106 mil en el 2016.
También dijeron que la
población más vulnerable en esta situación es la infantil ya que un niño con
obesidad tiene un 80% de probabilidad de ser un adulto obeso y estar en riesgo
de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares. Un estudio reciente indica que uno de cada dos niños
mexicanos podría desarrollar diabetes a lo largo de su vida si no se actúa de
fondo.
Para ello, está comprobado
que la prevención es el mejor enfoque. Se les dice a los candidatos que: “Hoy
necesitamos garantizar a nuestros niños no solo una buena educación sino
también un ambiente que favorezca su salud y no su enfermedad”.
La propuesta
Por lo anterior propusieron
una Ley General Contra el Sobrepeso y la Obesidad con su Programa Especial, que
funcionará como instrumento rector de la política nacional para la prevención y
el control del sobrepeso y la obesidad y sus efectos. Establecerá objetivos,
estrategias, líneas de acción, metas e indicadores.
Fijará las obligaciones
específicas de las dependencias y entidades de la Administración Pública
Federal y gobiernos estatales en relación con la prevención y el control del
sobrepeso, la obesidad y la diabetes. Garantizará la asignación de recursos
suficientes para cumplir los objetivos.
Entre otros elementos
contempla:
I. Educación y promoción de
la salud
Desarrollo de campañas
nacionales de prevención y orientación alimentaria en medios de comunicación
masiva, escuelas y lugares de trabajo que permitan informar y orientar al
público sobre las medidas necesarias para prevenir y controlar el sobrepeso y
la obesidad.
Creación de una estrategia
nacional de comunicación educativa y orientación alimentaria, dirigida al
personal de sectores con potencial de incidir en la prevención de obesidad
(salud, educación y desarrollo social) y a la población general para incentivar
conductas saludables.
Implementación de un
programa de capacitación al personal de salud, mediante cursos de educación
nutricional en el marco de la estrategia nacional de comunicación educativa.
II. Regulación sanitaria y
entornos saludables
Fortalecimiento de medidas
fiscales, tanto impuestos como subsidios para desincentivar el consumo de
alimentos y bebidas que no favorezcan la salud de la población en general y
facilitar el acceso a alimentos nutritivos. Tales medidas fiscales incluyen por
ejemplo el impuesto a refrescos y otras bebidas azucaradas para disminuir el
consumo y subsidios a frutas, verduras y otros alimentos de alto valor
nutricional, especialmente, en zonas marginadas con acceso limitado a estos
alimentos.
Implementación de un sistema
de etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas envasadas que sea
fácil de entender y ayude a los consumidores a tomar elecciones más saludables
identificando los productos con alto contenido de azúcares, sodio, grasas y
calorías. El diseño del etiquetado debe estar a cargo de un grupo de expertos
(Comité Científico) quien establecerá los criterios nutricionales, contenidos,
expresión gráfica, ubicación en el envase y/o empaque, tamaño y demás
características del sistema de etiquetado.
De igual modo, tal y
como se había formulado en la ENSOD, se deberá tomar en cuenta la cantidad de
azúcares añadidos y no de azúcares totales ya que esto engaña al consumidor.
Regular la publicidad que
circula en los medios de comunicación masiva electrónica: cine, radio, TV. Así
como en internet. Y por otro lado promover la alimentación sana y en las madres
la lactancia materna.
Porque es bien sabido que la
epidemia de sobrepeso y obesidad no resulta solo de malos hábitos individuales.
Es el resultado de un entorno que promueve esta condición denominado “ambiente
obesogénico”.
Por todo lo anterior es
necesario que el gobierno que surja de la contienda electoral que se avecina
introduzca una política integral para prevenir y combatir la obesidad, la
diabetes y las enfermedades cardiovasculares, modificando el entorno que la promueve.