En El México que queremos,
se parte de la decepción democrática -a la que llama ilusiones rotas-
generada por la transición democrática y por las expectativas de que traería
mayor eficacia de los gobiernos surgidos de la alternancia para poner límites
al abuso de poder.
El México que queremos tiene que ver con el
desgaste de los partidos y sus ofertas de gobierno para responder a una sociedad
diversificada en cuanto a composición, actores e identidades, sentidos de la
vida, urgencias existenciales y preferencias políticas. Pero también tiene que
ver con una tarea colectiva que se nutre de múltiples voces.
El México que queremos, agenda
política de inspiración ciudadana es el libro más reciente de Cristina
Alcayaga, que se presentó ante un público plural, en Casa Lamm.
“Mi propósito con este libro, es abrir el debate
público e incitar a los partidos políticos a pasar, de sus típicas
preocupaciones sobre la transición, hacia las expectativas de bienestar y
políticas públicas que respondan a los problemas colectivos”, afirmó Cristina.
De acuerdo con lo que expresa Alcayaga en su libro, los partidos
políticos entendieron de manera sesgada la lección de la alternancia. Según
menciona, en lugar de conducirse como un mecanismo de expresión y
representación de las demandas sociales, capturaron las instituciones electorales
y las convirtieron en apéndices de sus intereses particulares.
El libro constituye un severo
análisis del papel de los partidos políticos y propone una agenda política de
inspiración ciudadana.
En él, Cristina reconoce la voz a
la sociedad civil organizada, consciente de sus capacidades transformativas;
retoma, asimismo, la voz de los empresarios que califica de empeñosos en
proponer e impulsar políticas y acciones que repercutan en una mejor
rentabilidad y en la creación de nuevas fuentes de empleo.
De igual forma, Cristina Alcayaga
mira a los migrantes que, a pesar de la distancia, mantienen vínculos afectivos
y un sentido patriótico. Mira a las mujeres quienes, dice Alcayaga, a pesar de
ser la mitad de la población, siguen luchando por la igualdad de oportunidades
y por justicia. Mira a las juventudes las cuales, considera, poseen un singular
empuje e irreverencia y la conciencia de ser agentes de cambio.
El México que queremos
se nutre también de las narrativas de los pueblos indígenas asentados a lo
largo y ancho del territorio nacional; de las personas con discapacidad que
hacen patente su sentir por el trato excluyente; así como de la llamada
comunidad LGBTTTIQA que se hace presente a través de la vindicación a su
derecho irrestricto a la propia identidad.
No obstante, reconoce Alcayaga que sin partidos
políticos es imposible la vida democrática y la existencia de agendas de
gobierno representativas, de tal suerte que es falso el dilema sobre su
existencia.
“Impulsar cambios es
precisamente el cometido sustancial de este libro. Un escenario deseable es que
las expectativas de quienes integramos el mosaico plural de la sociedad
mexicana sirvan de inspiración a las políticas públicas en el corto y mediano
plazos, sin importar qué fuerza política habrá de convertirse en gobierno a
resultas de las próximas elecciones”, concluye Cristina Alcayaga.
En la presentación Cristina
Alcayaga estará acompañada por Francisco Madrid, director de la Facultad de
Turismo de la Universidad Anáhuac México Norte y exsubsecretario en la
Secretaría de Turismo; por el historiador e investigador y prologuista de El
México que queremos, José Antonio Crespo; por el economista Mario Luis
Fuentes; y por el periodista y analista político, René Delgado.
Acerca de Cristina
Alcayaga
La autora es
originaria de la Ciudad de México: Cuenta con estudios de doctorado en Ciencias
Sociales, es maestra en Sociología Política y licenciada en Filosofía por la
Universidad Iberoamericana. Realizó estudios de la Civilización Francesa en la
Universidad de la Sorbona en París.
Actualmente, es
vicepresidenta del Consejo Consultivo de NAFIN en Quintana Roo. Impulsó el
cambio de huso horario en Quintana Roo, que fue puesto en marca el 1 de febrero
de 2015; y fue presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de Cancún.
Ha sido investigadora
académica, legisladora y funcionaria pública. Presidió la Asociación Mundial de
Mujeres Periodistas Capítulo México; cabildeó para la cancelación del proyecto
del tiradero nuclear en Sierra Blanca e impulsó la primera legislación
ambiental para el Distrito Federal.
Entre sus
publicaciones destacan Propuesta, Decide y Participa (1993); Agenda
de la Democracia (1994); Atenco. El peso del poder y el
contrapeso de la sociedad civil (2002); Manual de derechos humanos.
Conceptos elementales y consejos prácticos (2003); y Ojos que sí ven. La
explotación infantil (2007)